Tribunal supremo en Portugal, deja libre a alias “Papá pitufo” conocido como el zar del contrabando

Una decisión judicial en Portugal dejó en libertad a Diego Marín Buitrago, conocido como alias Papá Pitufo, quien estaba detenido desde finales de 2024 en Oporto. ¿La razón? El Tribunal Supremo aceptó un recurso de habeas corpus presentado por su defensa, alegando que habían pasado más de 180 días sin que se resolviera formalmente su extradición a Colombia. Según los magistrados, mantenerlo privado de la libertad sin una decisión de fondo violaba sus derechos legales. Por eso, ordenaron su liberación inmediata, aunque el proceso de extradición y la solicitud de asilo político que hizo el detenido siguen su curso.

Este suceso se presenta justo cuando, hace unos días, la fiscal general Luz Adriana Camargo anunció que ya fue radicado el escrito de acusación en su contra por los delitos de cohecho por dar u ofrecer y concierto para delinquir con fines de contrabando, y que el proceso para su extradición avanzaba con respaldo del Tribunal Supremo. “Es muy probable que esa extradición se concrete en un término muy corto”, había afirmado la fiscal en su momento, aunque ahora la liberación en Portugal introduce una nueva variable en el caso.

La defensa de alias Papá Pitufo también ha intentado frenar los procesos en Colombia. Alega que ha habido vulneraciones al debido proceso y ha interpuesto una tutela ante un juzgado de Bogotá. Aunque esta fue declarada improcedente, el caso fue elevado al Tribunal Superior de Bogotá para revisión. Según sus abogados, se le han limitado garantías procesales, pero para la Fiscalía, el caso está sólidamente sustentado y los pasos legales se han cumplido con rigor.

El fallo del Tribunal deja claro que la libertad de Marín no significa el cierre de su caso. En Colombia, la Fiscalía lo señala como el presunto líder de una poderosa red de contrabando que operaba con la complicidad de funcionarios públicos y movía mercancía ilegal por puertos clave como Cartagena y Buenaventura.

Alias Papá Pitufo no es una figura aislada: su red, según las autoridades, incluía a otros presuntos cómplices que ya han sido judicializados, y su captura había sido presentada como un golpe importante contra las mafias del contrabando. Sin embargo, su liberación en Portugal pone en evidencia las dificultades que existen en la cooperación judicial internacional. Mientras en Europa se protege el cumplimiento de plazos y garantías, en Colombia la expectativa es que Marín enfrente la justicia por los delitos que se le atribuyen. Ahora, el futuro de este caso dependerá de los pasos que se den en ambos países y de si finalmente se concreta su extradición para que responda ante los jueces colombianos.

Comparte esta noticia

Suscríbete

Al presionar el botón de suscripción, confirmas que aceptas nuestra Política de Privacidad.
Publicidad