
Insólito suceso ocurrió en Barranquilla, cuando el registrador de Instrumentos Públicos de Barranquilla Rafael José Pérez Herazo afectó un area inmueble disminuyéndola de 95 hectáreas a solo 5. La Oficina de Control Interno de la Superintendencia de Notariado y Registro suspendió por 3 meses al registrador, tras la denuncia presentada en contra de este funcionario barranquillero.
Tal situación jurídica previamente había transitado a cosa juzgada en una decisión que se expidió en la Resolución 261 del 27 de abril de 2009, en la que se concluye que el predio tenía el área descrita, razón por la cual Herazo fue denunciado y suspendido de su cargo como registrador.
La decisión de suspender provisionalmente al registrador se basa en el artículo 35 de la Ley 734 de 2002 que indica que: “A todo servidor público le está prohibido Incumplir los deberes o abusar de los derechos o extralimitar las funciones contenidas en las normas y tratados internacionales vigentes en el país”, dictó la IPB en audiencia sobre el caso.













