Maimará, el pueblo más lindo del mundo, se descubre a bordo del Tren Solar, gastronomía y entre montañas que cuentan millones de años de historia

En Maimará, Jujuy, una parada del Tren Solar de la Quebrada permite conocer uno de los pueblos más reconocidos del norte argentino. La localidad fue distinguida en 2025 por ONU Turismo como uno de los Best Tourism Villages del mundo, un reconocimiento que premia a destinos rurales que preservan su identidad cultural, protegen su entorno y desarrollan un turismo sostenible. Maimará fue seleccionada entre 270 pueblos de 65 países. 

Vista a la Paleta del Pintor.

El pueblo es famoso por La Paleta del Pintor, una formación montañosa multicolor que domina el paisaje de la Quebrada de Humahuaca. En la estación del tren existe además un espacio interpretativo con muestras geológicas que explican cómo distintas rocas, sedimentos y procesos de la Tierra fueron formando este territorio a lo largo de cientos de millones de años, atravesando periodos que permiten relacionar su historia con la era en la que los dinosaurios habitaron el planeta.

La experiencia se conecta con el Tren Solar de la Quebrada, una de las apuestas de turismo sostenible más innovadoras de Jujuy. ONU Turismo destaca que los visitantes pueden recorrer Maimará, conocer sitios arqueológicos prehispánicos, participar en actividades rurales, degustar vinos de altura y viajar a bordo de este tren impulsado por energías renovables. 

Así, Maimará reúne en un mismo destino naturaleza, tecnología, cultura e historia. El viajero puede llegar en un tren del futuro y, pocos minutos después, encontrarse frente a montañas que cuentan millones de años de evolución geológica, en un pueblo que hoy forma parte del mapa internacional del turismo sostenible. 

La experiencia en Maimará también pasa por la gastronomía. En el pueblo existen propuestas como Maima Café Resto Bar, donde los viajeros pueden encontrar platos de cocina argentina, empanadas, cordero, pastas, sopas y opciones vegetarianas, en un ambiente pensado para hacer una pausa antes o después de recorrer la Quebrada. 

Así, Maimará no solo se descubre desde el Tren Solar y sus paisajes, sino también desde los sabores del norte argentino.

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