Locura juniorista, desde la salida a la altura de un gran evento como lo es la final de la Liga BetPlay Dimayor 2025-II, hasta los goles, lujos y el show que brindó en la noche de este viernes 12 de diciembre el Junior de Barranquilla en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez. El doblete de José Enamorado y el gol de Bryan Castrillón fueron suficientes para desatar la fiesta.
Un partido soñado para Junior desde el inicio
Un primer tiempo de ensueño, ni el más optimista lo imaginaba. El primer gol fue una pintura de José Enamorado al minuto 5’, tras dejar a dos rivales en el área y, de zurda, ponerla en el ángulo. Luego, Castrillón, al minuto 36’, puso el 2-0. Y ahí no se detuvo la horda ‘rojiblanca’: repitió el número 10 al minuto 39’, picando el balón ante la salida de Neto Volpi para el 3-0.
En los primeros 45 minutos, desde la estadística se podría creer en la superioridad del ‘Vinotinto y Oro’, debido a la amplia diferencia en la posesión del balón, pero el fútbol se gana con goles y los ‘rojiblancos’ lo sabían, marcando tres tantos sensacionales con una altísima efectividad.
Aunque la gran figura ya se empezaba a revelar con el talento y los goles de Enamorado, Mauro Silveira salvó lo que pudo ser el 1-1 con una increíble atajada. Durante el resto del encuentro no tuvo mayores exigencias bajo los tres palos.
Para el segundo tiempo, Alfredo Arias no falló en los cambios. Ingresó a Teófilo Gutiérrez al 59’ y, minutos después, el delantero generó la expulsión de Sebastián Guzmán para el equipo tolimense, firmando prácticamente una sentencia para los dirigidos por Lucas González.

La expulsión de Sebastián Guzmán cerró un partido redondo para los dirigidos por Arias, con una ventaja más que necesaria para los 90 minutos que restan. El “olé” se escuchaba entre los cánticos de las barras junioristas, superando ampliamente a un rival que en la previa se perfilaba como fuerte y difícil de vencer, con la defensa menos goleada y el mejor visitante del torneo.
La gran figura y todavía no se puede gritar victoria
La figura fue el jugador con la mítica camiseta número 10 del equipo, que han vestido hombres como Carlos ‘El Pibe’ Valderrama o Giovanni Hernández, pero que hoy tiene dueño. El soledeño está dejando su actuación para enmarcar en el museo del equipo barranquillero. SofaScore calificó con 9.7 su actuación; los números hablan por sí solos.
El encuentro deja una amplia ventaja de cara al cierre de la final el próximo martes 16 de diciembre, en el estadio Manuel Murillo Toro de Ibagué. Aunque todavía faltan 90 minutos y el fútbol es incierto, pero hoy Junior manda.













