Tolima avanza a la ultima fase previa de la Copa Libertadores 2026: Venció a Tachira en penales

El estadio Manuel Murillo Toro fue el epicentro de una velada copera cargada de dramatismo puro, donde el Deportes Tolima logró inscribir su nombre en la tercera fase previa de la Copa Libertadores 2026. A pesar de caer por la mínima diferencia en los noventa minutos reglamentarios ante el Deportivo Táchira, la escuadra colombiana hizo valer su temple en la decisiva tanda de penales. Este sufrido boleto no solo mantiene vivo el sueño continental del elenco ‘Pijao’, sino que revalida su jerarquía para sortear escenarios adversos cuando la presión internacional alcanza su punto de ebullición.

Analizando el trámite del compromiso desde la pizarra técnica, el encuentro se caracterizó por ser una batalla de fricción y escasez creativa. El conjunto dirigido por Lucas González saltó al césped con la intención de administrar la ligera ventaja obtenida en territorio venezolano en el juego de ida, planteando un esquema cauteloso frente a un rival urgido. Por su parte, el elenco aurinegro de San Cristóbal, aunque dominó por pasajes la posesión del esférico, careció de la profundidad y las ideas necesarias para lastimar con claridad durante gran parte del cotejo, transformando el choque en un duelo trabado en el ecuador del campo y de nulas emociones en los pórticos.

La verdadera tormenta emocional se desató en la recta final del partido, donde la tecnología y la polémica se robaron el protagonismo absoluto. Cuando el reloj marcaba el minuto 84, la parcialidad local estalló en júbilo tras una anotación de Jersson González que parecía liquidar definitivamente la serie a favor de los dueños de casa. Sin embargo, la intervención milimétrica del videoarbitraje ahogó el grito de gol al detectar una infracción previa por una mano de Sebastián Guzmán. Esta anulación no solo frustró el festejo tolimense, sino que inyectó una dosis vital de esperanza al combinado forastero.

El desenlace del tiempo reglamentario pareció extraído de un guion de suspenso. En el segundo minuto de adición, un infortunio defensivo de Jader Valencia, quien cometió una clara mano dentro del área tras un tiro de esquina, otorgó un salvavidas desde los doce pasos para la visita. El encargado de ejecutar la pena máxima fue un viejo conocido de la afición local, el venezolano Luis ‘Cariaco’ González. Con una frialdad pasmosa, el atacante engañó al guardameta brasileño Neto Volpi y decretó el 0-1 a los 94 minutos, igualando el marcador global (1-1) y forzando, contra todo pronóstico, la definición extrema desde el punto blanco.

En la lotería de los penaltis, el destino le sonrió de manera contundente al cuadro colombiano, que demostró una eficacia superlativa para imponerse por 3-0. La tanda fue una auténtica pesadilla para Táchira: el propio ‘Cariaco’ González erró su disparo, Neto Volpi se agigantó para atajarle el cobro a José Balza, y Rodrigo Pollero envió el balón por las nubes. Por el bando ‘Vinotinto y Oro’, Edwar López y Luis Sandoval cobraron con maestría, sobreponiéndose al fallo de su compañero Brayan Rovira. Finalmente, Sebastián Guzmán tuvo su revancha personal tras el gol anulado y ejecutó un potente remate a la escuadra que sentenció la serie y desató la euforia en la capital musical de Colombia.

De cara a lo que resta del calendario internacional, este triunfo representa un blindaje financiero y deportivo mayúsculo para la institución de Ibagué. Con la clasificación asegurada en el bolsillo, el Deportes Tolima se medirá en la Fase 3 ante el O’Higgins de Chile, en una compleja llave a doble partido que definirá el anhelado ingreso a la fase de grupos de la Libertadores. Adicionalmente, haber superado este rocoso obstáculo venezolano le garantiza al equipo colombiano, en el peor de los escenarios posibles durante la próxima ronda, un tiquete asegurado a los grupos de la Copa Sudamericana, garantizando así su presencia en el continente para el resto del semestre.

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