El representante a la Cámara Daniel Briceño solicitó abrir un debate en la Comisión Tercera para discutir la eliminación del impuesto saludable aplicado a determinadas bebidas y productos alimenticios desde noviembre de 2023. La propuesta se fundamenta en cuestionamientos sobre la existencia de evaluaciones que permitan determinar si la medida ha contribuido a mejorar los indicadores de salud de la población colombiana.
En una columna publicada en La República el 18 de septiembre de 2026, titulada La verdad sobre los impuestos saludables, Briceño afirmó que «no existe un solo estudio en Colombia que pruebe» que el gravamen haya mejorado la salud de los ciudadanos. De acuerdo con las cifras citadas en el planteamiento, la DIAN recaudó $3,32 billones por este concepto durante 2025. Los recursos ingresan al Presupuesto General de la Nación y no están destinados exclusivamente a hospitales o programas de nutrición, mientras que la última Encuesta Nacional de la Situación Nutricional mencionada en el documento corresponde a 2015.
La discusión plantea interrogantes sobre la efectividad de este tipo de tributos y la necesidad de medir sus resultados en salud pública, además de su impacto en el gasto de los hogares. No obstante, la ausencia de una evaluación nacional reciente no demuestra por sí sola que el impuesto carezca de efectos positivos. El debate legislativo permitiría examinar la evidencia disponible, el comportamiento del consumo y los resultados de la política antes de considerar una eventual modificación o eliminación.











