En una intervención que retumbó con fuerza en el entorno futbolístico nacional, el máximo accionista del Junior de Barranquilla, Fuad Char Abdala, clausuró de manera tajante cualquier especulación sobre una posible vinculación de James Rodríguez al cuadro tiburón. Durante su participación en el programa ‘Medio Tiempo’ de Win Sports, el directivo no dejó margen para la duda, sentenciando que las relaciones comerciales con el ’10’ de la Selección Colombia son cosa del pasado y que no existe intención alguna de reactivar los puentes de diálogo para la temporada 2026.
El dirigente rememoró con evidente molestia los pormenores de la fallida operación que tuvo lugar meses atrás, describiéndola como una falta de seriedad por parte del entorno del jugador. Char relató cómo, en un gesto de buena voluntad y compromiso institucional, se desplazó personalmente hasta la capital antioqueña para formalizar una propuesta que él mismo calificó como exorbitante, señalando que le ofrecieron «esta vida y la otra». Sin embargo, la travesía resultó infructuosa, pues al llegar se encontró con un cambio repentino de representantes y una negativa que dejó un sabor amargo en la cúpula rojiblanca.
Con una franqueza desarmante, el patriarca de la familia Char se refirió al incidente como un «capítulo para el olvido», una frase que sepulta las ilusiones de la afición que aún soñaba con ver al cucuteño vestido de rojiblanco. La anécdota del «viejito» que fue hecho viajar en vano ilustra no solo el desgaste de la negociación, sino la ruptura de la confianza, un valor que para la directiva costeña parece ser innegociable, independientemente del talento o la jerarquía del futbolista en cuestión.

Mientras James Rodríguez se encuentra nuevamente en la búsqueda de definir su futuro tras su paso por el Club León de México, en Barranquilla la página ya ha sido pasada. La institución barranquillera ha decidido blindarse ante los ruidos mediáticos y enfocar sus esfuerzos en la plantilla actual, descartando que el mediocampista sea una pieza considerada para los retos de la Copa Libertadores y la liga local. La contundencia de las palabras de Char funciona como un mensaje claro al mercado: el Junior no está dispuesto a participar en novelas sin desenlace seguro.
La entrevista también sirvió para que el directivo abordara la realidad actual del equipo, matizando que, aunque siempre buscan «imitar» modelos exitosos de gestión deportiva, las limitaciones actuales, como el recorte en el cupo de jugadores inscritos, condicionan la llegada de nuevos refuerzos. En este contexto, la figura de James no solo se percibe lejana por lo económico o lo personal, sino también por una planificación deportiva que ya no contempla excepciones ni aventuras financieras de alto riesgo que puedan desestabilizar la estructura del club.
Finalmente, la declaración de Fuad Char cierra un ciclo de rumores que había mantenido en vilo a la prensa deportiva. Al calificar la experiencia como un episodio cerrado, el máximo accionista reafirma la autoridad institucional del Junior, dejando claro que el respeto a los tiempos y a la palabra de los directivos está por encima de cualquier nombre rutilante. Para el 2026, el ‘Tiburón’ nadará sin la estela del ’10’, apostando por un proyecto donde el compromiso sea tan evidente como el talento.













