¿Iría a la selección? Enamorado fue ‘bloqueado’ para amistosos contra Francia y Croacia

La Federación Colombiana de Fútbol ha ejecutado un movimiento administrativo clave de cara a la próxima ventana internacional. En las últimas horas, el ente rector del balompié nacional emitió una notificación formal dirigida a las oficinas de Gremio de Porto Alegre para reservar oficialmente al extremo José Enamorado. Esta maniobra burocrática, conocida en el argot deportivo como «bloqueo» y amparada por los estatutos de la FIFA, no garantiza su presencia definitiva en la lista de viajeros, pero es el primer y más claro indicio de que el cuerpo técnico lo tiene en estricta consideración para los inminentes compromisos de la selección absoluta.

La preselección del atacante soledeño es la consecuencia lógica de su brillante presente en el fútbol sudamericano. Desde su reciente desembarco en el exigente Brasileirão, Enamorado no ha hecho más que deslumbrar con su desequilibrio habitual, consolidándose rápidamente e incluso celebrando su primer título estatal con la camiseta tricolor. Su capacidad para trasladar la picardía y la velocidad que exhibía en el Junior de Barranquilla hacia un ecosistema mucho más físico ha convencido a los veedores nacionales de que su nivel actual merece una oportunidad.

Desde la perspectiva del calendario de preparación, los duelos que asoman en el horizonte no son ensayos rutinarios ni de baja intensidad. El combinado cafetero se medirá en esta gira europea frente a dos auténticos pesos pesados: Croacia y Francia. Enfrentar a la escuadra balcánica, constante protagonista en las recientes Copas del Mundo, y a la siempre temible selección gala, representa un escenario de máxima exigencia. Ser contemplado para esta clase de compromisos evidencia que el estratega busca probar a sus nuevas fichas en contextos de altísima tensión y roce internacional de primer nivel.

Abordando esta reserva desde la pizarra del entrenador, la posible inclusión del extremo responde a una necesidad específica de oxigenar y dinamizar el frente de ataque. La selección colombiana requiere constantemente variantes por las bandas que ofrezcan cambio de ritmo y capacidad para romper bloques defensivos sólidos. El perfil de Enamorado, caracterizado por su regate atrevido y su permanente vocación ofensiva por los costados, le brinda al cuerpo técnico una herramienta diferente a las opciones tradicionales, ideal para ejecutar transiciones rápidas que serán vitales ante rivales europeos que suelen dominar la posesión del esférico.

Si se observa la situación desde la orilla del club propietario de sus derechos deportivos, la noticia genera sensaciones encontradas en las entrañas de Gremio. Por un lado, contar con jugadores con estatus de selección internacional eleva el prestigio, la jerarquía y la cotización de su plantilla en el mercado global. Sin embargo, en pleno fragor de la exigente agenda brasileña y las competiciones continentales, verse obligados a ceder a uno de sus refuerzos más desequilibrantes supone un dolor de cabeza logístico para el cuerpo técnico local, que deberá ingeniárselas para cubrir su ausencia temporal.

Al dimensionar el impacto de esta misiva en la trayectoria del futbolista, el bloqueo oficial actúa como un poderoso inyector de motivación personal y profesional. Para el jugador atlanticense, este acercamiento representa la culminación de un largo proceso de maduración deportiva y el premio a su persistencia en la cancha. Estar en el radar para enfrentar a estrellas consagradas sitúa a Enamorado en el umbral de su consagración definitiva, a un solo paso de enfundarse la camiseta tricolor y demostrar que su talento tiene la madurez necesaria para brillar en el olimpo del fútbol de selecciones.

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