James Rodríguez estaría cerca de llegar a Millonarios según Julio Sánchez Cristo

El mercado de fichajes del fútbol profesional colombiano se encuentra en estado de ebullición tras conocerse que el sueño de ver a James Rodríguez vestido de azul ha dejado de ser una utopía para convertirse en una propuesta tangible y contundente. Según informaciones reveladas recientemente, Millonarios FC ha realizado una oferta formal que, en palabras de fuentes cercanas a la negociación, «llena todas las expectativas» del capitán de la Selección Colombia. La directiva capitalina, encabezada por Gustavo Serpa, ha decidido poner toda la carne en el asador, estructurando un paquete económico y patrimonial que satisface las exigencias del ’10’, quien se encuentra actualmente como agente libre y en búsqueda de un destino que le garantice competitividad.

La ingeniería financiera detrás de este movimiento emula la complejidad y ambición de la operación que en su momento trajo a Radamel Falcao García. No se trata únicamente de un salario mensual, sino de un acuerdo integral que involucra derechos de imagen y una gestión tributaria inteligente para no afectar el patrimonio del jugador, un punto que había sido el gran obstáculo en intentos anteriores. El club ‘Embajador’, con el respaldo de sus patrocinadores y la casa matriz Amber Capital, ha logrado igualar las pretensiones que el cucuteño tenía reservadas para mercados más pudientes como la MLS o Brasil, demostrando que el proyecto deportivo en Bogotá va en serio.

Para James Rodríguez, quien a sus 34 años tiene la mira puesta casi exclusivamente en la Copa del Mundo de 2026, la capital colombiana ofrece un atractivo estratégico inigualable: la altura. Con el torneo orbital a la vuelta de la esquina —menos de cinco meses—, aclimatarse y competir en los 2.600 metros de Bogotá se perfila como la preparación fisiológica ideal para afrontar los partidos que se disputarán en las sedes de México. Néstor Lorenzo, técnico de la ‘Tricolor’, necesita a su líder con ritmo de competencia, y Millonarios le ofrece no solo la titularidad indiscutible, sino el entorno físico perfecto para llegar en plenitud de condiciones a la cita mundialista.

La narrativa actual de la negociación es clara: «James decide». La pelota ha pasado del tejado de los directivos al campo del jugador, pues ya no existen brechas económicas por cerrar ni condiciones por negociar. La oferta reposa sobre la mesa del mediocampista, quien debe evaluar si prioriza la comodidad de vivir en el exterior o el desafío de ser profeta en su tierra, liderando a un gigante dormido. El silencio del jugador mantiene en vilo a la afición, pero la certeza de que el club ya hizo «la tarea» ha cambiado el pesimismo inicial por una cautelosa ilusión.

La urgencia de este fichaje también responde a la delicada situación deportiva que atraviesa el cuadro albiazul en el arranque de la Liga BetPlay 2026-I. Tras un inicio de temporada turbulento marcado por derrotas consecutivas y cuestionamientos al funcionamiento colectivo, la llegada de un jerarca como Rodríguez no solo sería un golpe de marketing, sino una solución futbolística inmediata para un equipo carente de ideas en el último cuarto de cancha. James llegaría no como un lujo, sino como el conductor necesario para enderezar el rumbo de un barco que navega en aguas agitadas.

De concretarse, el arribo del goleador del Mundial 2014 marcaría un hito sin precedentes en la historia reciente del balompié nacional, consolidando a Millonarios como el club capaz de repatriar a las máximas leyendas del país. La posibilidad de ver a James orquestando el juego en El Campín revalorizaría el torneo local y atraería las miradas del continente hacia Bogotá. Por ahora, el reloj corre en contra del cierre de inscripciones, y Colombia entera aguarda la decisión final de un ídolo que tiene en sus manos la posibilidad de escribir el capítulo más vibrante de su carrera de clubes en casa.

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